sábado, 11 de junio de 2022

El Misterio del Cubo Eterno

El Misterio del Cubo Eterno 



El cubo eterno, como el pasar del tiempo lo nombro, fue tal vez el descubrimiento que más ha dado de hablar desde su encuentro con la humanidad. Este cubo se ocultó bajo tierra justo debajo de la civilización, que avanzo cómodamente sin el conocimiento de su existencia, hasta que entraron en contacto por simple casualidad; una mera excavación desenterró al cubo y a sus misterios. El cubo se encontró en sus primeras horas con un gran escepticismo por parte científica, se habló de un montaje creado para llamar la atención (montajes así nunca fueron poco comunes). Incluso quienes no rechazaron el cubo a priori simplemente lo explicaban como un producto de una civilización remota, que, con el propósito de no perderse completamente en el paso del tiempo, habrían creado un cubo eterno en el cual poder escribir sus historias, y así, mantener intacta su influencia en las nuevas generaciones.

No obstante, estas dos teorías fueron refutadas por el simple análisis científico que llego eventualmente al cubo eterno. El primer análisis que se hizo fue determinar la antigüedad del cubo, la respuesta dejo atónita a toda la comunidad científica. Para evitar cualquier error, las pruebas se hicieron una y otra vez, cientos de análisis independientes que entre todos ellos llegaron a una misma simple conclusión. El cubo eterno era viejo como lo era el tiempo, o al menos, lo era hasta donde la ciencia pudiera determinar. Esto significaba que el cubo anterior a la abiogénesis de la misma especie, existió antes de cualquier civilización, antes de cualquier palabra hablada, antes de que la vida misma iniciara en la tierra. Obviamente la ciencia tenía limite y toda datación llegaba hasta cierto punto en el cual la antigüedad era indeterminada. El no conocer el inicio del cubo no implica que no lo tuvo, solo implica que su antigüedad es mayor de la que se le puede datar con nuestros métodos. Esto no detuvo a quienes teorizaban en un cubo atemporal y eterno, pero esto, sin embargo, fue ampliamente rechazado por la comunidad científica por pecar de idealista; y, no obstante, el nombre del cubo eterno, nacido de esta teoría, nunca desapareció y desde su datación fue como este fenómeno se dio a conocer, a falta de un mejor nombre. La teoría de la civilización ancestral fue expandida, entonces, ya no se podía plantear una civilización de nuestra especie que dio a lugar al cubo, en tanto el cubo precede el inicio de nuestra especie. Pero, se podía teorizar una especie anterior a la nuestra. La abiogénesis puede no ser el fenómeno singular que entendemos y no es imposible que millones de años antes de la abiogénesis que concluyo en nuestra especie, hubiera una anterior y primera, que, a su vez, dio lugar a muchos animales diferentes de los que nosotros conocemos, y algunos que lograron una inteligencia igual o mayor a la que tenemos nosotros.

El cubo eterno consiste en un alargado pasillo, este pasillo contiene grabados en las paredes símbolos que no parecen identificarse con ningún idioma conocido. El primer elemento que llamo la atención del cubo fueron los símbolos que contenía. Nunca antes la humanidad había sido presentada con un desafío tan complicado como lo es poder traducir un lenguaje desde cero. Incluso las lenguas antiguas tenían puntos en común en su relación con los demás idiomas y traducciones vagas de sus textos, en cambio, el lenguaje del cubo eterno estaba aislado de toda circunstancia que lo vio nacer. La especie que lo escribió se extinguió y probablemente estuvo extinta desde hace millones de años, el contexto en el que fue creado ya no existe, como tampoco lo hace ningún indicio de que alguna vez existió más allá de este cubo. Y sin embargo por milagro, teníamos dos pequeñas ventajas que eran capaz de alentarnos lo suficiente como para, al menos, intentar entender sus símbolos. El primer milagro era que esta especie se comunicara con letras escritas. Había infinidad de sentidos que esta especie podría haber tenido, infinitud de formas en las que una especie podría haberse relacionado con sus alrededores, que escriban sus textos significa que comparten con nuestra especie actual, como mínimo, la vista con la cual decodificamos la realidad, o algún sentido análogo que permita la escritura. En ese momento ya teníamos la seguridad que había un punto en común entre nuestra especie y la de ellos, que nos condujo las dos a poder inmortalizar nuestros pensamientos mediante la escritura. La segunda razón que nos llevaba a pensar que el traducirlo no es imposible es que, parece ser, que nuestra especie quiere tanto entender este texto como quiere la especie que la dejo el que la entendamos. Esto se evidenciaba por el cómo estaba dispuesto los dos murales del cubo eterno. El primero dedicado a los símbolos a traducir y el segundo, a ayudarnos comprender aquellos símbolos. Esto se hace mediante dibujos de aquello que la palabra quiere representar, estos dibujos son igual de alienígenas que sus palabras, pero nos permite establecer un segundo punto en común en nuestra comunicación, y un gran indicio de su buena voluntad dispuesta a ayudarnos lo más posible a permitirnos entenderlo.

El que esta especie utilizara el lenguaje escrito fue, sin duda, una gran sorpresa. No obstante, parece evidente que su uso fuera inevitable a cualquier civilización que quiera progresar. Los conocimientos que puede obtener un humano en su tiempo de vida son limitadísimos, sin la capacidad de mantener un contacto entre las generaciones pasadas y el conocimiento que su vida les permitió obtener parecería imposible que se pueda avanzar como especie. Si ese fuera el caso el conocimiento humano no podría progresar en absoluto y estaría condenado ciclar cada vez que un humano muere y otro le prosigue, sin ningún avance real entre los dos. Parece ser que, entonces, la evolución del entendimiento humano solo se puede dar si uno es capaz de inmortalizar los conocimientos que una vez adquirió a las generaciones futuras como punto de referencia para que puedan seguir explorando el mundo que le rodea y expandir en los conocimientos que se le fueron entregados. Entonces, algún método que impida que los pensamientos se pierdan en el tiempo es necesario. El aplicar este razonamiento a todas las especies por fuera de la nuestra se vería dificultado en poder desarrollarse anterior a la existencia del cubo, se llamaría pretencioso por el ver las circunstancias que se podrían encontrar otras especies y simplificarlas bajo la experiencia humana, viendo puntos de relación que podrían estarlo o no. Y, no obstante, parece ser que este cubo nos comunica que la relación entre diferentes especies es más parecida que lo que uno podría llegar a pensar a priori. Nadie, anterior al cubo, plantearía similitudes tan grandes entre especies tan lejanas como la similitud de la escritura como método de comunicación, esta es otra razón para enfrentarse al cubo de una manera más optimista en vez de renegar ante el desafió. Y yo estuve seguro desde un inicio en que podríamos lograr un entendimiento real del cubo; en tanto era evidente la buena voluntad de la remota especie en disponer el cubo de tal modo que la comunicación fuera posible, sumado a nuestros esfuerzos en lograr dilucidar lo que el cubo quería decir, nos dejaba, a mi parecer, altas chances de lograr una comunicación palpable entre nuestras dos especies tan alejadas la una de la otra.

Antes de tratar la interpretación del texto en sí, vamos a repasar, aunque superficialmente, algunos elementos del cubo eterno y nuestros intentos para finalmente entenderla. La primera “traducción” que se hizo del cubo fue de unos puntos escritos, por debajo del texto central, a cada cierta distancia determinada, la cantidad de estos puntos en cada instancia variaba sin un patrón real (es decir, en el primero había 3, en el segundo 1, en el tercero 4 y así sucesivamente). Muchas teorías intentaban explicar el significado de la cantidad de puntos, la teoría que se cree la más correcta se dedujo de la siguiente manera: Primero, se supuso que la cantidad de puntos funcionaba como un sistema de numeración primitiva, es decir, cada vez que aparecía, por ejemplo, 5 puntos, se estaba intentando representar el número 5. Cuando en donde, según el patrón de distancia debería haber un número y, aun así, no había nada escrito, entendíamos entonces que el símbolo a representar era 0 (al parecer ellos en su matemática también descubrieron que la numeración es más útil era uno en el que se represente 0); además de eso, al ser el número más alto representado un 9, luego se intuyó que se estaba usando un sistema decimal. Esto llevaba a un número increíblemente grande y por mucho tiempo, su significado fue un misterio. Muchos números comunes fueron calculados en el sistema decimal y posteriormente comparados al número del cubo, sin ningún progreso. Eso hasta que se comparó con Pi, aunque esto no fue suficiente. Pi, después de todo, en un sistema decimal solo era un poco más de 3 y, sin embargo, ese número era bastante alto. Para llegar a pi se tomo las fracciones que la acompañaban, dividirlas de tal manera que quedaba un número menor a 0 y eso se interpretó como un valor que iría después del 2. De esa forma, el resultado que daba seguía con exactitud el patrón escrito en el mural. Todas estas extrapolaciones llegaron a criticismos genuinos preguntándose si realmente se podría afirmar que él cubo estaba intentando representar pi o si nosotros habíamos encontrado una relación casual que no existe, solo producto de nuestra búsqueda incisiva. No puedo asegurar, igual que ninguna de las teorías provenientes del cubo pueden, que interpretarlo así sea la “manera correcta”, pero me decanto a que la intención fue el representar el número pi. Después de todas las casualidades que nos conectan, incluso fuera de lo que podríamos intuir, sumado a la aparente universalidad de las matemáticas y el numero representado, es probable que se quisiera representar un valor que la especie remota pensaba con seguridad que la nuestro ya habría encontrado para este punto, y tenían razón, aunque nuestra forma de representarlo fuera diferente.

El lenguaje de la pared parecía minimalista comparado con todos los idiomas humanos. La cantidad de palabras era bastante pequeña. Las oraciones, o lo que se servía como analogía de ellas, también era cortas. Las estructuras también eran siempre simples, entonces, por ejemplo, una palabra se repetía en la mitad de cada oración. Siempre se planteó que esta palabra representaba la separación del sujeto del predicado. Si había una palabra que parecía un verbo anterior a esta separación, se convertía entonces en un adjetivo del sujeto. Me puedo extender mucho más, pero, se puede resumir en que el lenguaje estaba reducido a sus elementos más básicos, incluso las características más contingentes e irregulares de un idioma natural estaban ausentes, lo que daba un lenguaje mucho más lógico y consistente en su ejecución. Nunca sabremos que tanto este lenguaje represente el idioma real que esa especie utilizaba a su día a día, o un idioma creado con el propósito expreso de hacer fácil su traducción para lingüistas futuros. El escrito también contenía en sus letras, una enorme línea continua que subrayaba el texto (al menos eso hacía en el comienzo del cubo, el resto no estaba subrayado) al final del mismo había una triangulo horizontal, esto parecía una forma de indicarnos el orden al leer.

Los dibujos de la pared derecha fueron un buen punto de referencia. Un símbolo en particular fue muy discutido, en tanto, parecía representar lo que alguna vez fue un individuo de aquella especie muerta (1). Constituía una línea vertical que desembocaba en un círculo en la parte superior, en el final y en su mitad había cuatro líneas diagonales paralelas entre sí, dos en el final y dos en el medio, esto en particular parece querer representar sus brazos y piernas, es decir, estamos hablando de una especie era bípeda. Esto es el único rastro que quedó de la biología de la civilización que nos dejó este mensaje, el circulo enorme que se situaba por encima de la línea principal se mantiene un misterio en lo que representa.

Nos estamos cada vez más acercando a una traducción completa a medida que se van descifrando y estructurando las oraciones de aquel texto. Un problema que surgió es que muchas de las palabras no tenían un dibujo asociado en la pared derecha, estas palabras sin significado parecían representar conceptos que no se podrían haber dibujado, incluso aunque hubiéramos querido. Es decir, estos dibujos representaban conceptos abstractos. Uno de estos conceptos abstractos que había sido muy discutido dentro del texto y, qué por suerte, tuvo una representación que nos permitió entenderla, era la muerte. La representación en la pared derecha consistía únicamente en el dibujo discutido en el párrafo anterior dibujado de forma horizontal. Esta relación se entendió de inmediato, aunque no hubiera sido imposible que represente otros conceptos (acostarse, dormirse), no tendrían sentido como un elemento tan central en un escrito, y en definitiva serían mucho menos interesantes.

Los párrafos dentro del texto parecían contradecirse entre sí, entonces, se cambió la interpretación de un simple texto a un dialogo entre dos personas. Ahora sí, la historia que pudimos interpretar a partir de todos los elementos dados, como creo todos ya sabemos, trata sobre un hombre llamado “Sócrates”, que fue puesto en juicio por cuestionar sin miedo a aquellos que le rodeaban y, como se dice textualmente el texto, por indagar en lo que pasa por las nubes y por la tierra, y volver la mala causa una buena. En todo el texto, él intenta refutar lo que más puede estas afirmaciones, pero sus intentos son fallidos (al menos desde los ojos de sus jueces) y es condenado a la pena capital. A pesar de esto, Sócrates no teme a su muerte, reflexiona que el temerla sería pecar de arrogante de su parte, porque, él nunca murió, y, por ende, no puede saber lo que le depararía. Temerle sería pretender conocer algo que él nunca pudo conocer y hacerlo iría en contra de su filosofía. El personaje habla extendidamente de que él es sabio, no por lo que sabe, si no por reconocer lo que no sabe. El resto de personas, argumenta, pretenden que saben sin que verdaderamente sepan, mientras que él no sabiendo nada, es consciente de no hacerlo. Que humilde debió haber sido esta especie, no creó que pueda existir otra como ella que como la única prueba de su existencia la dedique a la admisión de su propia ignorancia. Y a su vez, que civilización tan sabia, “Sócrates” no es tonto, como tampoco lo es la cultura que lo residió (como evidencia, la existencia del cubo es algo que nosotros no podríamos ni siquiera imaginar), y a pesar de todo lo que saben, no les nubla de admitir sus limitaciones y al contrario el hacerlo lo convierten en un valor. Cuánto habrá puesto en evidencia de nuestra propia ignorancia el cómo se ven así mismos una especie que caminó por nuestro propio mundo hace millones de años y que nos superó en cada aspecto imaginable. Es digno de honor, también, la conexión genuina que puede hacer alguien de nuestra especie al escrito de Sócrates. Su especie logro crear una historia que pudo resonar por milenios, a incluso una especie completamente diferente (Para evidenciarlo solo hace falta remarcar nuestro unánime respeto hacía Sócrates y nuestro odio a Atenas por ser responsable de su muerte). El cubo eterno nos mostró elementos que, a pesar de que parezcan alienígenas a primera vista, contienen en su esencia características lo suficientemente familiares como para que uno los pueda entender como sí el que hablara sea uno de nosotros. Esto también se podría utilizar para argumentar que esta traducción no es más que una interpretación antropologizada a nuestra perspectiva y tradición (voy a tratar esto más tarde), creo yo esto, sin embargo, que esto se debe a la cualidad lógica del texto original. A pensar de la diferencia en nuestras habilidades cognitivas, la lógica es universal (como también lo es la matemática), y al igual que las dos especies compartimos el descubrimiento de pi, también lo hacemos del razonamiento. No creo que ninguna otra historia nos hubiera tocado más si no hubiera sido por este elemento en común, si su base fueran los sentimientos nos alienaríamos de los temas de la historia, en tanto, nuestras dos especies difieren en lo que sienten; nos veríamos incapaces de entender las acciones de los personajes, mientras que una discusión lógica permite ser entendida por cualquier ser pensante.

Un par de apuntes sobre esta traducción, primero que nada, a pesar de que tiene forma de una historia, el texto se asemeja más a un texto argumentativo o filosófico. Podemos inferir mediante este texto que la filosofía, o una ciencia análoga a ella, en su civilización, estaba escrita por medio de diálogos en donde personas discuten sus pensamientos. Un apunte, incluso si tomamos como esta interpretación como una traducción perfecta, quedan muchos misterios sin resolver, uno de los más básicos ¿Quiénes son los hombres del cielo que la historia menciona y que le dan a Sócrates su rol en la sociedad? ¿Son reyes y jerarcas de alto poder o se está haciendo referencia a mitos sobrenaturales? Si es el segundo caso ¿Son estos mitos reales o son igual de falsos que muchos de nuestros mitos humanos? Hay quienes incluso alegan la veracidad de nuestros mitos apuntando que otra especie, aislada de la nuestra, los compartió, y por lo tanto, no pueden ser una invención únicamente humana. Otros critican el viejo sesgo antropomórfico de esta traducción en particular, al ver mitos análogos a los nuestros en aquella extinta especie. Es, de todas formas, una casualidad enorme entre nuestras dos especies que las dos nos comuniquemos, no solo con palabras, sino que las usemos para narrar historias en dónde nuestros mensajes residen. Esto, creo yo, al igual que lo es la escritura en sí, es una conclusión lógica, e incluso necesaria, de la evolución del lenguaje, aunque no me voy a extender explicándolo. Otro elemento en común que nos sorprendió fue el miedo a la muerte, las ideas del personaje del dialogo fueron muy influyentes en muchos filósofos que tomaron esa idea central de solo pretender conocerlo lo que uno verdaderamente conoce y concluir nuevas verdades desde ahí, y lograron expandirlo, pero creo incluso más importante que eso y pasado por alto por muchos, es que el cómo se enfrenta este personaje a la muerte y los razonamientos que dio dentro del texto para ello logro calmar al corazón de muchas personas que, como es natural, les aterraba morir. Mas allá de la filosofía que influyó, me parece más hermoso el como pudo afectar y ayudar de igual manera a personas que no estaba en la mejor situación posible, con un mensaje tan simple y lógico que, sin embargo, nuestra especie nunca pudo ver. Solo por aquellos que el texto ayudó agradezco a la especie que decidió mandar ese mensaje eterno. E incluso lo estoy si la traducción que conseguimos fuera una incorrecta extrapolación que no se corresponde con el significado original del mensaje.

Obviamente, la interpretación que acabo de describir, a pesar de ser aceptada y bien construida dentro sus propios méritos y de lejos la más popular, no es la única que se produjo. Las palabras abstractas y la estructura hacían el texto lo suficientemente abierto para que hayan nacido infinitud de diferentes traducciones, suficientes como para crear un género entero (diferentes interpretaciones siguen naciendo, en tanto la discusión del cubo nunca cesó del todo). Muchos tomaban esto como un reto divertido incluso, el buscar nuevas maneras de poder interpretar el mismo texto. Algunas de estas interpretaciones llegaban a puntos absurdos; hubo traducciones en donde se conseguía cambiando la interpretación de las palabras abstractas y de su estructura, que el texto discutiera el propio fenómeno del cubo eterno y la naturaleza de sus traducciones. Las traducciones, en especial están ultimas, habían dejado de lado el reino de la ciencia para tomar un acercamiento más artístico que permitía la libre interpretación. No obstante, además de aquellos que buscaban ser ridículos, el resto de interpretaciones no las puedo invalidar, en tanto, el verdadero significado del texto nunca será revelado del todo e incluso si lo encontramos, no habría una forma real de confirmarlo como el correcto. Todo lo que quedan son teorías de lo que podría llegar a ser, y lo único que podemos hacer intentar acercarnos lo más posible al mensaje que quisieron mandar, pero siempre escépticos de haber llegado a la verdad completa. De todos modos, creo yo, independiente- mente de la veracidad absoluta de nuestra traducción final, que hemos logrado satisfactoriamente una comunicación real entre nuestras especies en tanto una fracción del texto original haya sido traducida. Estoy conforme con que una única de las muchas ideas expresadas en texto se haya mantenido, por más tergiversada que se encuentre dentro del resultado final. Mientras haya habido una minúscula influencia de las ideas de la especie antigua en la nuestra pueblo, puedo llamar al cubo eterno un logro. 


Referencias:

(1) Está es la única representación que existe (y que existirá) de un miembro de esta especie.



 


viernes, 10 de junio de 2022

El Misterio del Cubo Eterno (Variación)

El Misterio del Cubo Eterno (Variación)

 


El cubo eterno, como el pasar del tiempo lo nombro, fue tal vez el descubrimiento que más ha dado de hablar desde su encuentro con la humanidad. Este cubo se ocultaba a un par de kilómetros bajo tierra por millones de años (o por una infinidad de tiempo si nos fiamos de su nombre). Se encontró justo debajo de la civilización, que avanzo cómodamente sin el conocimiento de su existencia, hasta que entraron en contacto por simple casualidad, una mera excavación desenterró al cubo y a sus misterios. En un inicio, muchas de las palabras dirigidas al cubo eterno parecían leyendas urbanas, pero el ámbito científico tuvo que ceder a su existencia, simplemente, porque el cubo eterno nunca se movió de lugar. Atraídos por las palabras sobre él, cientos de científicos se movieron de ciudades remotas hasta su locación para explorarlo más a fondo, los más curiosos fueron atraídos primero por leyendas urbanas, posteriormente, otros habrían llegado, guiados por el innegable interés científico sobre él. Este interés científico tuvo consecuencias duraderas en la zona, como, por ejemplo, el gran crecimiento económico a las ciudades que se encontraban alrededor del cubo. La ciudad de Gorddinog que se encuentra a unos pocos kilómetros y que en el momento del descubrimiento inicial habría sido un pueblo olvidable, ahora se destaca como un gran centro turístico.

El cubo eterno consiste en un alargado pasillo, este pasillo contiene grabados en las paredes símbolos que no parecen identificarse con ningún idioma conocido. El material del cubo es todavía un misterio, en un inicio la investigación pareció en partes iguales interesada en el cubo en sí como también lo fue en sus misteriosos símbolos. Este interés en el material fue lentamente desapareciendo con el pasar del tiempo hasta que el entendimiento de los símbolos reveló eventualmente en lo que consistía el cubo. En la temprana discusión del material, una anomalía se convirtió en el foco de atención, y es que, a pesar de su presunta antigüedad, el cubo parecía intacto al paso tiempo, no se mostraba oxidación, ni degradación, tampoco parecía haber grietas. Basado en esa anomalía, se teorizo que el material del cubo no era sino un material obtenido de una civilización avanzada que con un buen uso de la alquimia pudieron crear un elemento que no estaba sujeto a la degradación del tiempo. Esta explicación coincide con las tempranas teorías del cubo, la explicación más común por la mayor parte de la investigación del cubo dice que es un producto de una civilización remota muy anterior a la humanidad, que, con el objetivo de no perderse completamente en el tiempo, habrían creado un cubo eterno en el cual podrían escribir sus historias, y así, mantener intacta su influencia en las nuevas generaciones. No obstante, esta teoría no es del todo correcta. Es sin duda intuitiva, pero a medida que la discusión del cubo avanzo y se complejizo, la teoría de la civilización ancestral se volvió obsoleta e incapaz de explicar los fenómenos que ocultaba el cubo a simple vista.

Obviamente un punto central sobre el cubo fue el significado de los símbolos escritos en las paredes, desde el momento que fue descubierto, miles de investigadores replicaron lo más exacto posible cada detalle de lo que estaba escrito. Los símbolos fueron reproducidos una y otra vez y así llegaron a los lugares más recónditos del mundo. Esta facilidad de reproducir lo que estaba escrito tal vez fue lo que permitió el cambio de interés en la investigación del cubo. Es conocimiento popular que la discusión de sus símbolos es la primera instancia en donde se intentó analizar científicamente el lenguaje (históricamente hablando), es decir, la investigación del cubo marco el inicio de la lingüística. Hasta ese momento, no había habido un interés en el lenguaje, al menos, no un interés empírico e histórico. Sin embargo, nuevos problemas necesitan la creación de nuevas soluciones y para poder entender los símbolos del cubo se necesitó un nuevo modelo epistemológico que pudiera analizar científicamente el uso y la evolución del lenguaje. Sin miedo de sonar amarillista, se puede hablar de que, para resolver el misterio del eterno cubo, se necesitó, prácticamente, crear una nueva ciencia. Mucho del análisis de los símbolos que se dio gracias al cubo probo ser muy útil en el posterior análisis lingüístico; A pesar de ser obsoletas, muchas teorías provenientes originalmente de la discusión del cubo siguen teniendo influencia hasta el día de hoy en la lingüística moderna.

Un descubrimiento muy importante en el entendimiento del cubo eterno fue dado por Eddie Farmer casi por casualidad, leyendo una reproducción que había comprado de los símbolos del cubo se dio cuenta de que muchas palabras inglesas estaban escritas en aquel texto, más específicamente se encontró con la repetición de la palabra “You”. Eddie Farmer no lo sabía, pero esta relación entre los símbolos del cubo eterno y el inglés ya había sido discutida en artículos anteriores, no obstante, su descubrimiento no fue la simple coincidencia del texto original del cubo con el inglés. Eddie Farmer había leído ya muchos libros y artículos antiguos que investigaban el lenguaje del cubo, sin embargo, nunca leyó que nadie mencionara la existencia del “You” en toda su bibliografía ¿Cómo puede ser, se preguntó, que tantas personas ignoraron el uso tan libre y evidente de una palabra tan conocida y común? La ignorancia de sus predecesores no fue algo casual o aleatorio, el uso del “You” era relativamente nuevo en el inglés que hasta ese momento operaba con “Thou” y similares. Increíblemente, parecía que el cubo había precedido el uso del “You”, el texto se transformó, entonces, en cuasi profético en su conjetura de la evolución del inglés. Estas “profecías” no acaban ahí, posteriormente al artículo de Farmer nacieron nuevos artículos que buscaban las coincidencias que tenía el texto original al inglés a través del tiempo, se encontró que mientras más evolucionaba el inglés, había cada vez más coincidencias en el texto. Esto quiere decir que, al contrario de la teoría de la civilización ancestral podría predecir, el idioma que se usaba en el cubo no era un idioma antiguo, sino que era un idioma futuro. Para ser más exactos, era el futuro inglés.

Esto agilizo mucho la traducción del texto al inglés actual y su vez aumento mucho el interés que se había tenido hasta ese momento del cubo. Muchos nuevos lingüistas sacrificaban horas de sueño con la esperanza de saber lo que la civilización futura de la humanidad nos habría dejado. Una nueva teoría había nacido a partir del descubrimiento de la profecía del inglés que estaba oculta dentro del texto, ya no se planteaba una antigua civilización, sino una civilización del mañana. La visión sesgada amarillista hablo de que el cubo eterno era un mensaje que venía del futuro, no obstante, plantearlo así resulta paradójico; El futuro no existe, los eventos que dieron como resultado la creación del cubo todavía no ocurren ¿Cómo puede ser entonces que un futuro inexistente pueda mandar un mensaje al presente palpable? La correcta forma de pensar al cubo eterno es el hacerlo como un cubo atemporal que existe simultáneamente en todos los momentos particulares ¿Por qué existe si acaso su creación no fue concretada? El cubo existe por necesidad de su propia creación, existe no porque fue creado sino porque será creado. La construcción no es la causa temporal del cubo (el cubo al ser atemporal no puede ser precedido por una causa temporal), sino que es la causa ontológica. El cubo siempre existe mientras sea real que su construcción ocurra en un momento determinado del tiempo (pasado, presente o futuro); como siempre es real que la construcción se concentra en algún momento (evidenciado por la existencia del mismo cubo), el cubo surge en la existencia por inercia en cada instancia del tiempo, luego, existe, existirá y existió por y para siempre. El cubo atemporal es, por lo tanto, una profecía en sí misma, que profetiza su propia creación y lo que esto implica, es decir, profetiza la propia civilización que la construirá. La construcción del cubo es un momento inevitable, el resto de momentos de la historia son libres, sujetos al azar o a la voluntad humana, indeterminados hasta su instancia de ser, (al menos hasta que se demuestre lo contrario) excepto la creación del cubo que es necesaria para evitar paradojas, como se llega ahí es irrelevante.  Este entendimiento del cubo muestra el error que cayeron quienes, alarmados, repetían que nuestro ingles nunca iba a evolucionar al lenguaje del cubo eterno, y que el significado del texto se iba a mantener un misterio por siempre. Ellos alegaban que el lenguaje del ingles futuro había evolucionado de esa manera por estar exenta de la influencia del propio cubo, es decir, para la evolución de nuestro idioma la singularidad del cubo era una diferencia crucial, que como suerte de efecto mariposa, iba a modificar cada vez más el idioma hasta volverlo irreconocible del ingles del cubo. La influencia que tuvo este fenómeno en el lenguaje es indiscutible, en tanto, sin él no se hubiera dado una sistematización del idioma producto de la lingüística que ayudo a crear, o por lo menos, está se hubiera dado de forma mucho más tardía. Luego, según ellos, esta misma influencia es la que no puede encontrarse dentro del texto del cubo eterno, justamente porque su lenguaje debe preceder al cubo. Está postulación falla desde que cree en dos momentos paralelos, uno en donde el cubo no existe y otro en el que lo hace. Este es su error crucial que nace de una falla del entendimiento profunda de la temporalidad del cubo. Al contrario de lo que ellos creen, la propia naturaleza del cubo impide momentos en los que él no resida; el cubo siempre existe, existe tanto en nuestro pasado como en el pasado del cubo, y por ende los escritores del cubo eterno estuvieron tan sujetos a su influencia como nosotros. 

El conocimiento de la atemporalidad del cubo modifico para siempre el debate lingüístico centrado en él; por razones obvias, para poder crear un modelo que pudiera traducir un idioma futuro se requirió la especulación del cómo podría evolucionar el inglés y su porqué. Los viejos académicos que habían intentado resolver el texto original desde mucho antes del descubrimiento de Eddie Farmer observando el interés que el cubo habría atraído y la cualidad especulativa que el discurso tomo se vieron decepcionados y lamentaban que el debate centrado en el cubo eterno había muerto. Argumentaban que la libre interpretación que permitía la especulación implicaba que cualquier respuesta que se conseguiría del cubo sería necesariamente sesgada, e incluso anticientífica. Aun así, estas inquietudes se volvieron irrelevantes una vez que la traducción del texto concluyo.

No se tuvo que traducir completamente porque una vez que se supo lo suficiente del texto del cubo se hizo evidente la respuesta. Los nuevos lingüistas que se habían obsesionado con concluir la traducción esperando un texto que cambie el rumbo de la humanidad se encontraron entendiblemente decepcionados con la correcta traducción. No había nada nuevo en el texto, todo lo que contenía era una historia que cada intelectual obsesionado con el cubo ya poseía dentro su biblioteca; era la Apología de Platón (escrita en inglés futuro). Esto hubiera sido más evidente si no fuera porque el nombre de “Sócrates” había sido deformado hasta ser irreconocible del original (al igual que el resto de personajes del dialogo). Una nueva hipótesis surgió que reivindicaba la teoría, ya muerta, de la civilización ancestral. Esta nueva teoría afirmaba que todas las especies tienen algunos puntos en común dentro de su evolución, una civilización tan tecnológica avanzada como la que escribió el cubo requirió, necesariamente, un personaje como Sócrates para poner en marcha a su filosofía, al igual que nosotros lo necesitamos. Esta teoría también explica las coincidencias con la evolución del idioma, incluyéndolos como puntos clave necesarios para la evolución de la especie. Otra teoría, más fantástica si cabe, afirmaba que la tierra se encuentra en constante ciclo, la humanidad, atrapada en el ciclo, surgirá infinitas veces e infinitas veces se extinguirá. Cada humanidad en algún punto de su historia crea el cubo eterno para la futura generación, que la destruye y la vuelve a crear para mantener el ciclo, y todas deciden usar a Sócrates como el mensaje que el cubo contendrá. La teoría menos popular (pero la más prudente tal vez) intenta rechazar la mayor cantidad de elementos fantásticos y afirma que el cubo es una invención de los griegos, que la construyeron secretamente para mantener su filosofía a flote la mayor cantidad de tiempo posible.

No puedo descartar fácilmente estas teorías porque, aunque contengan sus elementos inverosímiles, no puedo argumentar que la teoría del cubo atemporal se encuentre exenta de ellos (el fenómeno del cubo es un fenómeno sin precedentes que requiere, como tal, explicaciones fantásticas). Y, sin embargo, no puedo convencerme a mí mismo de creerlas (o tomarlas en serio, si cabe), simplemente porque no son teorías reales, sino otra forma de lidiar con la decepción que produjo la traducción completa del texto cuyo único objetivo es que el cubo nos diga algo más de lo que realmente nos dice. Aunque es entendible esta actitud, ahora que la investigación del cubo ceso y la gente habla de aquello como mera curiosidad, creo podemos ver las cosas con un poco de perspectiva y preguntarnos ¿Por qué la raza humana, después de la evolución tecnológica que necesito el cubo eterno, decidió escribir como mensaje para el pasado, presente y futuro un texto que incluso a día de hoy ya empieza a verse como obsoleto? ¿Cómo puede ser que si quiera recuerden lo que fue la humanidad hace millones de años e incluso añoren los escritos de un humano obviamente ignorante comparado con todo lo que ellos conocen?

Sócrates falleció condenado a la ejecución, mucho antes de ver su pensamiento ser escrito por su discípulo Platón. No vivió lo suficiente como para saber lo influyente que fue su filosofía, incluso en sus últimos momentos, nunca dejo de pensar en el cómo muy diferente a sus contemporáneos ¿Entonces, como puede ser que él a pesar de su irrelevancia en vida y en muerte logro aun así ser el mensaje que la humanidad escribió para el eterno futuro y al infinito pasado? ¿Cómo Sócrates, a pesar de todo, logro que sus pensamientos hayan vivido por tanto tiempo? El mensaje central de Apología es uno simple, pero uno necesario para el comienzo de la filosofía. Sócrates, dentro del dialogo, comienza argumentando su propia ignorancia, y que solo gracias a reconocerla, logra llegar a la verdad. Si en la búsqueda de la verdad te aferras a ideas prestablecidas que no podes cuestionar, es inevitable que tus conclusiones se vean falseadas en estas débiles ideas, luego, para satisfactoriamente adherir la verdad, uno se tiene, primero, que purificar de los conocimientos que una vez creyó saber y preguntarse qué es lo que realmente sabe y lo que no. Una vez que uno es capaz de reconocer su propia ignorancia y solo cuando lo logra, puede alcanzar la verdad. Y el cubo tal vez es un recordatorio de esto, un mensaje que a pesar de su antigüedad puede atravesar el tiempo. Un mensaje que, como bola de nieve, se expandió cada vez más hasta llegar a pensamientos mucho más complejos de lo que Sócrates podría haber pensado como individuo (la ciencia, por ejemplo, no es sino solo un subproducto de la filosofía, que ahora se sitúa arrogantemente por encima de ella). La filosofía presocrática se reducía a un montón de intuiciones mal justificadas. Sócrates logro cambiar el rumbo que se había tomado. Su método sirvió como filtro que le permitía comenzar con las verdades más evidentes y comunes para todos, y una vez se obtenía eso, poder formular nuevas verdades con las relaciones que existen entre ellas, es decir, comenzó el verdadero razonamiento filosófico.

¿Sera, acaso, pretencioso de mi parte el pensar en Sócrates como el hombre que logro, el solo y sin ayuda de nadie, impulsar la filosofía hasta el día de hoy? Es tal vez inevitable que el hombre se pregunte lo que es cierto y lo que no, e incluso en un mundo sin Sócrates, la formación de la filosofía sería solamente cuestión de tiempo. Sócrates puede ser contingente, sus pensamientos, aunque revolucionarios, podrían haber nacido sin él en la mente de cualquier otro pensador. E incluso mucha de su filosofía, influenciada por el pensamiento de su época, es rechazada a día de hoy, sin hablar que hasta en la antigua Grecia, su más grande discípulo Aristóteles satisfactoriamente refutó su metafísica ¿Por qué entonces la idea de Sócrates es tan importante? Desde el inicio de la ciencia y el rechazo del hombre a Dios, los mitos sobrenaturales fueron necesariamente reducidos ante el examen crítico. Pero la ciencia no transformo al hombre, el hombre, incluso con su rechazo, necesita historias y mitos. Los mitos, luego, dejaron de ser sobrenaturales y se volvieron humanos, los personajes de las leyendas ya no eran dioses ni criaturas fantásticas, sino que eran pensadores o artistas, personas que pudieron luchar contra la temporalidad de su era para dar un mensaje eterno. Sócrates fue víctima de esto, lo aislamos de su contexto histórico y de sus condiciones materiales para volverlo una figura atemporal y eterna. Y así, es solamente natural que el hombre una vez que consiga la oportunidad de escribir algo que durara para siempre (en futuro y pasado), y que en otro momento hubiera dedicado a sus leyendas o a sus dioses, ahora lo dedica a inmortalizar a un simple filosofo.

martes, 7 de junio de 2022

Recuerdos sobre un momento en concreto

Recuerdos sobre un momento en concreto


No puedo dormir de vuelta. Que horrible momento del día, cuando tengo que apagar todo lo que me distrae y esperar aburrido al sueño eventual. Siempre sufrí de insomnio, toda mi vida lo hice y nunca me rendí de luchar contra él, pero, nunca lo vencí, al menos no completamente. Otro día más termino ¿Qué recuerdo? ¿Qué se mantendrá en mí mente el mañana? Probablemente nada, incluso ahora, en las condiciones en donde más frescos mis recuerdos deberían perdurar, no hay nada ¿Qué comí? ¿Qué hice? ¿Cómo pase el tiempo? Nada, absolutamente nada existe ya, todo eso fue desechado para más espacio, que dedicare a nuevos recuerdos que olvidaré por su intrascendencia ¿Cómo me volví tan rutinario y aburrido? ¿Cómo me deje ser consumido de esa forma? Necesito algo nuevo, algo que perdure, algo que exista fuera de esta rutina. Pero ¿Qué es lo que podría hacer? Cambiar no me va a servir, porque solo se reduciría a una nueva rutina, una sistematización que me volverá a atrapar como lo hizo la anterior. Imaginemos entonces, una meta-sistematización que me permita constantemente seguir nuevas rutinas. Cada un tiempo aleatorio mi rutina se deformaría a una nueva, con sus propias características aleatorias ¿Eso me serviría entonces? Lamentablemente, no lo haría. Debo dejar de pensar así, una rutina nunca destruirá la rutina, lo único que puede romper la rutina es un cambio especifico y momentáneo, una elección con cientos de ramificaciones que solo podré conocer a posteriori. Sus consecuencias solo se presentarán en el momento, hasta que se acaben y vuelva a la rutina. Siempre volveré, es solo eventual, pero eso no significa que fugazmente, no viví algo nuevo, algo que logro exceder a la rutina.

¿Qué hago entonces? ¿Qué la derrotara? – Entonces, la idea nació en mi mente, la peor idea que tuve nunca, pero, en ese momento no vi su perversión. Para mí solo era un juego, un divertimento, una novedad hasta ahora nunca antes había pensado- Voy a dormir por años. Cinco años para ser precisos. Imagínense ¿Qué me depara un letargo de 5 años? ¿Cuánto habrá cambiado? ¿Qué nuevas oportunidades se mecerán ante mí? ¿Cómo me recibirán mis conocidos una vez que despierte? ¿Cómo reaccionaran ellos cuando me vean atrapado en el sueño? No. Lo estoy arruinando. Debo parar de imaginarlo, solo queda dormir y disfrutar todas las novedades que surgirán cuando llegue el momento. Ahora que lo pienso esta idea creo que incluso me ayudara a restaurar mi ciclo de sueño y dormir como debería.

Entonces dormí.

Mi primera impresión al volver a la vigilia fue darme cuenta que mi cuerpo estaba empapado en sudor, no es raro después haber dormido por tanto tiempo. Todavía acostado, seguía sintiendo todo lo que paso en ese tiempo dormido. Recordé todos los momentos de estos 5 años, infinitos sueños diferentes, infinitos momentos en donde mi voluntad flaqueaba, infinitos pensamientos y reflexiones que había tenido en el reposo de 5 años. Al despertar de un sueño, el efecto de él todavía no desaparece en uno, los pensamientos y las impresiones se mantienen oníricos hasta que la somnolencia se abandona definitivamente, los recuerdos del sueño tienen una característica especifica que es difícil de definir, todo lo que uno vivió a la noche se siente débil, fantasmagórico, parece ser que todo lo que uno recuerda se estuviera olvidando a medida que se avanza en el tiempo. Es común, entonces, que, de un momento al otro, un sueño que parecía palpable, sea, sin aviso, olvidado. Sentía todos esos 5 años desapareciendo en mi mente, lo quisiera o no. Estos recuerdos estaban comprimidos inmensamente, cientos de momentos que habían sido aplastados en un momento particular, 5 años de mi vida reducidos a lo que pareció momentáneo ¿Cuánto habrá vivido el resto de personas en estos 5 años? ¿Cuánto habrán sentido y cambiado en lo que para mí era un solo segundo, que desapareció como apareció? En efecto, todo lo que implico esos 5 años ya casi no existía en mi mente, lo particular de cada momento comprimido ya no estaba ahí, lo único que podía acordarme eran generalidades. Cada sueño pareció idéntico al siguiente y al anterior, cada momento despierto no sabiendo que debería hacer había sido atrapado en un momento generalizado en donde cada contingencia había desaparecido. Antes de levantarme, no sentía nada de esos 5 años, solo existía un único momento entre llevar a cabo la idea, y el momento al despertar. Racionalmente, tenía una idea de todo lo que había pasado, pero él plano de los recuerdos no sigue la razón, no sentía el peso de lo que sabía habían sido 5 años.

Una vez levantado, revisé la fecha y me di cuenta que los 5 años que había asumido eran un número erróneo. Me costó recordar el año en el que me había dormido, pero una vez lo supe, me encontré con la sorpresa de que no fueron 5 años, sino 9 años atrapado en el sueño. Puede parecer una gran diferencia, pero para mí, al menos en ese momento, solo pareció un numero sin relevancia. Es como entender la diferencia entre grandes números, mientras más grandes sean, la mente menos comprende sus diferencias. Podrían haber sido 5, 10 o 15, y para mí, solo habría sido un número.

Me sorprendió lo poco que cambio todo en todo el tiempo que estuve dormido, la casa no parecía diferente a el como la deje antes de dormir. Tal vez si había diferencias, solo que no lo suficientemente grandes como para que las pueda notar, después de todo, son 5 años, no, 9 años que no vi esta casa. Es normal que sus características menos fundamentales desaparezcan en la mente. Incluso mi familia parecía que no tenía una gran reacción a mi enorme letargo. Parecían incluso enojados de todo lo que dormí, creo que lo interpretaban como una infantilidad de parte mía que había tomado por razones estúpidas. Esto me dejo con mal cuerpo, pero no fue lo peor.

Al encender mi celular, como era costumbre, revise los mensajes con la persona con la que hablaba todos los días, pero no parecía haber una reacción a los 9 años de mi ida. Lo último que había era un mensaje mío, dejado hace 9 años, deseándole las buenas noches. En ese momento, me di cuenta del gravísimo error que había cometido. Al parecer, todas las personas con las que había hablado, se habían olvidado de mí. Probablemente no recuerden nada de lo que una vez fui, e incluso si lo hacen, sería estúpido intentar volver a una relación tan lejana en ese punto. Ellos ya habían cambiado, se cambia mucho en 9 años, mis amigos, al menos, quienes una vez conocí, no existían. Eran alguien diferente, una deformidad impredecible de lo que había amado de ellos en primer lugar. No sería imposible volver a hablarles y volver a esa vieja relación; pero ¿Qué tan probable es que ellos tengan las ganas de hacerlo? ¿Y qué tan probable es que, incluso si los dos intentamos, se pueda recrear la relación de antaño? Corrección; recrear una relación anterior sería imposible, en tanto, ni yo, ni ellos, ni las condiciones en las que se dio son iguales, lo único que puedo aspirar es una nueva relación que me satisfaga, la relación que recuerdo con nostalgia ya murió, enterrada por el letargo de 9 años ¿Cómo puede ser que tanto se haya perdido? ¿Cómo puede ser que mire con nostalgia aquello que di por sentado toda mi vida? Mis amigos, que me importaron tanto, desaparecieron en lo que para mí fue un momento ¿Y para qué? Los años rutinarios anteriores a la idea del sueño de 5 años logre crear, a pesar de todo, formas que me permitían enfrentarme a la rutina, encontré cosas concretas que me hacían feliz, amistades que me gustaba tener, pero ahora todo lo que una vez ame está lejos, muy lejos (en tiempo y no en espacio), lo único que logre al dormir 9 años fue perderlo todo. En unos días voy a volver a una rutina, pero una rutina peor, privada de todo de lo que logre toda mi vida.

¿Cómo pude perderlo tanto en tan poco? Un momento de estupidez fue suficiente para alejarme de todos los años de amistad y esfuerzo ¿Fue tan horrible mi error como para me lleve a vivir esto? Lo perdí todo, en un segundo a otro, e incluso perdí lo más importante, lo irrecuperable. Todo se puede recuperar excepto el tiempo, en tanto el tiempo que uno está en la tierra evidentemente no es infinito, y a cada segundo se reduce un poco, debería entonces apreciar todo lo que queda. Pero, incluso así, lo desperdicie, 9 años de mi vida en donde podría haber vivido cientos de cosas, fueron reducidos lo que en esencia es nada, un momento especifico vacío ¿Estará feliz el arrogante de mi yo pasado, tan aburrido de la rutina que decidió desperdícialo todo? ¿Estará contento de todo el sufrimiento que se infligió a si mismo por el motivo tan estúpido de aburrirse? Que preocupación tan infantil, que tan poco me importa lo novedoso de mi sufrimiento.

Me desperté por segunda vez. 

Me enfrenté, una vez más, a la realización de mi actuar, recordé los 9 años de letargo. Me encontré de nuevo en mi cama, que me había tenido acostado en ella por tanto tiempo. Entonces reaccione ¿Cómo puede ser que haya vuelto acá? Racionalice que todo lo que recordaba había sido un sueño ¿Qué tanto, entonces, había sido un sueño y que tanto no lo fue? ¿Genuinamente me había dormido por 9 años? Entonces recordé que el dormir solamente dura un par de horas, 8 como mucho, e incluso si uno quisiera dormir más tiempo, el deseo de ello nunca se cumpliría, porque la decisión de dormir o no es algo ajeno a uno, porque más que una decisión, es una obligación proveniente del cuerpo. Por tanto, el pensar en que haya dormido 9 años solamente por haberlo deseado resultada absurdo. No es lo único que había recordado en ese periodo de tiempo, además, muchas de las memorias que uso de fundamento para saber lo que soy y lo que vivo, que habían sido suspendidas temporalmente dentro del sueño, también habían sido devueltas. Mis pensamientos se habían logrado alejar de la fantasía de lo onírico, pero mis sentimientos no se encontraban absueltos del todo; seguía exhausto de los 9 años de ensueño, aquel sentimiento era tan palpable como cualquiera de mis otros sentidos, realmente me sentía pesado con tanto tiempo dando vueltas en mí mente. Mis impresiones parecían haber sido revertidas, sí en el sueño me sorprendía que 9 años habían sido comprimidos en lo que se sintió un momento singular, ahora me sorprendía que 8 horas hayan acumulado a lo que se sentía como 9 años. El tiempo ya no se había comprimido, sino que se había expandido enormemente ¿Cómo puede ser que el resto de personas que vivieron esta noche paralelamente a mi sueño hayan experimentado solo un par de horas en lo que yo experimente 9 años? (para ser justos no creo nunca haber experimentado 9 años, solo lo experimente así en posteriori como recuerdo) ¿Todo ese tiempo será un regalo? Con el limitado tiempo que nos permite nuestro cuerpo físico, el aumentarlo lo más posible debería ser digno de agradecimiento. Y, sin embargo, todo ese tiempo en mi parecía una carga, quería liberarme de todo ese peso. Se había tornado insoportable el recordar tanto tiempo acumulado en mí, tanto tiempo inútil, y peor aún había sido encontrarlo todo al despertar. Sabía, sin embargo, que librarme de él solo era cuestión de unos minutos, después de levantarme ya no quedaría nada de ese sueño en mí, más allá de un vago recuerdo de un momento que alguna una vez fue.

lunes, 6 de junio de 2022

El asesinato de Victor Kepler

El asesinato de Victor Kepler


Dyogtin volvió de su trabajo a su casa en tren, generalmente el viaje que tomaba para ir al trabajo se volvía una tortura mientras que la venida era un momento de tranquilidad. Después de un día de trabajo, los contingentes elementos de su labor estaban frescos en su mente, lo suficiente como para poder acaparar su atención, y el cansancio le impedía tomarse en serio cualquier pensamiento que podría emerger. En comparación, en la venida no tenía nada por lo que pensar y estaba todavía con energías suficientes para torturarse a el mismo, eso llevaba a su mente a volver al 8 de abril. Llego a su casa, ceno y se acostó a dormir para estar listo para el próximo día.

En un día como cualquier otro Dyogtin Artemovich fue despertado por la luz del sol entrando en la ventana que se encontraba en el final de su habitación.

– La mejor forma de despertarse sin duda – Dijo mientras prendía un cigarro. Prefería despertarse por la luz solar que por los gritos de su esposa levantándolo para que tenga que ir a trabajar. Hoy el que se despertó primero fue el esposo y se encontraba en obligación de despertarla para devolver el favor.

– Vamos. Hay que levantarse – Le dijo mientras con su mano le daba palmadas en la espalda. No se veía indicios de que ella se iba a despertar y Dyogtin planeaba taparle la nariz para despertarla (Prefería ese método del método de su esposa que implicaba gritar en la mañana); pero para su sorpresa, Zakharova abrió lentamente sus ojos. El humo saliendo del cigarro y entrando en su nariz la despertó.

– Buen día – Dijo ella.

– Buen día –

– Sabes bien cuanto odio el olor a cigarro y más en la mañana –

– Lo sé muy bien – Respondió e inmediatamente volvió a meter el cigarro en la boca, como si estuviera desesperado por volver a llevar sus pulmones de humo.

– Yo soy la que se queda todo el día en casa y tengo que soportar el olor a cigarro. Se queda impregnado en todo y es imposible sacarlo –

– También lo se. Pero yo soy el que trabaja todo el día para que puedas disfrutar de los privilegios de esta casa en primer lugar. Me parece que también tengo derecho a los pequeños placeres de la vida – Dijo mientras espiraba el humo en la cara de su esposa. Ella sonrió por su sarcasmo.

– ¿Qué hora es? –

– Deben ser las 7 ya, juzgando por el sol – Dijo el mirando por la ventana.

– Deberíamos levantarnos y despertarla – Respondió mientras tanto con gran esfuerzo estaba dejando la comodidad de su cama para cumplir su deber. Su esposo se levanto inmediatamente con ella y los dos empezaron a prepararse para el día.

Ya preparados los dos salieron de la habitación, Dyogtin Artemovich, fue a la habitación de Katina prepararla para un día de colegio sin embargo se sorprendió al verla ya despierta.

– ¿Ya estabas despierta cariño? – Le pregunto a su hija.

– Sí; es la primera vez que me despierto tan temprano –

– Es la magia de la rutina, eventualmente vas a poder despertarte todos los días a esta hora sin necesidad de que te despertemos. Pero eso no es suficiente, también tenés que vestirte –

– Está bien –

– Cuando termines ven a desayunar que tu madre esta cocinando muy bien últimamente – Dijo mientras cerraba la habitación de su hija para servirse un café en la mañana. No estaba particularmente dormido, pero odiaba el no pasar las horas que tenia de descanso antes de trabajar sin un café negro bajando por su garganta. Mientras el tomaba su taza su esposa estaba al lado cocinando. No hablaban entre ellos como era natural después de pasar tantos momentos rutinarios con otra persona, ya no había nada de lo que hablar porque se conocían demasiado para que el otro los pueda sorprender. La rutina había vuelto muchos momentos de su relación en transacciones. Hoy, como en cualquier otro día, Dyogtin no le dijo que debería cocinar, pero esa comida ya se había vuelto un acuerdo implícito, que se cumple de forma automática todas las mañanas sin la necesidad de discutir ni de siquiera pensar activamente en él, al igual el despertar de su hija por parte de él, esa era su parte de la transacción. Esta transacción ocurrió en los mil días anteriores, y los mil días que vendrán.

Con ya toda la familia en la mesa y con una comida ligera para empezar el día, los tres empezaron a comer.

– Papá – Dijo Katina en la mitad de la comida

– ¿Qué paso cariño? –

– ¿Por qué tenes que ir a trabajar todos los días? – Pregunto. Que necesaria variedad traía su hija, que importante logro en su vida. Con su esposa no tenía nada de lo que hablar porque ya conoció todo lo que había que conocer de ella, pero con su hija era diferente. No había nada que conocer de ella, porque todavía no era un “ella” fija, era una mujer todavía en formación. Todos los días cambiaba y cualquier cosa que le hiciera iba a tener cientos cosas que reaccionar y decir. Verla ella lentamente crecer (bajo su responsabilidad) era otro de los placeres de la vida de Dyogtin además de sus cigarros y su café.

– ¿A vos te gusta vivir en esta casa, jugar con tus juguetes y comer esta comida? – Apunto al pescado atravesado en su tenedor mientras lo sostenía verticalmente.

– Sí –

– Algún trabajador igual que tu papa trabajo para conseguir esas cosas. Alguien construyo esta casa, o pesco tu comida o armo tus juguetes. Sin embargo, no lo van a hacer porque si, necesitan conseguir algo a cambio. Para pagarle esos favores, yo también tengo que aportar algo a la sociedad, así yo pago con mí aporte. El dinero que el que trabajo me certifica que hice algo por la sociedad y ella me debe dar algo a cambio para que siga haciéndolo, y con el certifico a los trabajadores que me aportaron algo- Dijo su padre -Tal vez algún día incluso vos trabajes – Agrego. Su hija pareció satisfecha con la respuesta.

– Ay. No digas esas cosas – Dijo su esposa mientras lo empujo cariñosamente.

– ¿No sabias que las mujeres están trabajando más que nunca? En el futuro puede que sea igual de común que hombres y mujeres trabajen. Rusia trabaja por el futuro, no se va a quedar con débiles prejuicios creados por una iglesia moribunda, después de todo solo podemos ir para delante en el tiempo – Dijo mientras terminaba su plato de cocina. Una vez satisfecho de la comida y se levantó y tuvo que decirle adiós a su familia por las próximas 8 horas, mientras su esposa estaba secando un pescado con sal para guardarlo por el mayor tiempo posible antes de salir definitivamente de su casa.

El salió y siguió su camino usual al tren mientras tanto Zakharova llevaba a Katina a la escuela. Ahí es donde sus caminos divergían y el día de trabajo empezaba. Su trabajo se encontraba lejos de su casa, así que tenía que ir en tren hasta ahí cada día. A pesar de esto, el estaba agradecido de su empleo, al fin y al cabo, en la situación actual no podía pedir mas de lo que tenía, y la locación no era un problema tan grave comparado a las ventajas del puesto, incluso los gastos del tren eran bajos por una conveniente subvención decretada por la unión soviética. Lo único que resentía era que el viaje era el único momento del día donde se enfrentaba a sus pensamientos directamente en vez de tener actividades que lo ayudaban a ahogarlos, en el tren solo estaba él y sus pensamientos que eventualmente llegaban al 8 de abril. En algún momento pasado intento leer un libro en el recorrido, pero era inútil porque la culpa desviaba su atención del libro. El recuerdo del 8 de abril se había vuelto inevitable.

Ya con el ticket pagado y entrando al tren llego a su usual asiento. Se había acostumbrado a ese asiento y siempre que podía se sentaba ahí, algunos días era ocupado antes que él, pero por lo general él podía pasar el viaje del tren en su asiento. Había cierta felicidad en entender ese asiento especifico, aprender todo lo que tenia que ofrecer y poder encontrarse ahí todos los días. Había pequeñas particularidades de ese asiento de las cuales él se había acostumbrado e incluso necesitaba. El tren estaba lleno como siempre, Dyogtin Artemovich esta alrededor de sus iguales, trabajadores que se encontraban en su camino a cumplir su función, justo como él. Una vez ahí adentro solo se escuchaba ruido producto de cientos de voces hablando que se mezclaban en un ruido uniforme sin ninguna palabra legible restante. Lo único que se podía distinguir de ese ruido era el motor del tren una vez se ponía en marcha. El tren era producto de la mejor ingeniería del país, construido con el fin de llevar cada trabajador a su lugar, su superioridad se demostraba una vez se escuchaba el estruendoso sonido de su motor. Pero, a pesar de todo ese ruido, no era lo suficientemente fuerte para ahogar el pensamiento, y lo único que le quedaba a Dyogtin Artemovich era recordar el 8 de abril, una vez se sentaba ahí estaba condenado a hacerlo y lo único que podía hacer para amortiguarlo era prepararse y aceptar que no había forma de evitar pensar en eso. Si luchaba contra el solo se iba a estresar mas por enfrentarse a un enemigo invencible y, en cambio, si lo aceptaba podría más fácilmente contener el sufrimiento de su culpa.

El 8 de abril Dyogtin cometió el pecado del adulterio ¿Por qué lo hizo? Tal vez por la necesidad de sentir algo que ya no sentía con su esposa. Tal vez por el odio a la rutina. Tal vez si Katina hubiera estado ahí, esos sentimientos hubieran sido apaciguados, pero en ese momento Katina no existía. Y por eso Dyogtin cometió el pecado del que muchos años después seguiría arrepintiéndose cada vez que iba a su trabajo en el tren. La instancia del hoy continua así: “El peor pecado posible, tal vez incluso peor que el asesinato, y aun así lo cometí ¿Y por qué? Soy estúpido, tanto de mi vida arruinada culpándome por un acto que ni siquiera me hizo feliz en el momento ¿Por qué lo hice? Voy a ir al infierno y quedarme ahí eternamente. Incluso aunque no exista un Dios y no haya nadie que me castigue después de mi muerte por mis pecados, estoy seguro que incluso el más acérrimo ateo me escupiría si supiera lo que hice” Dyogtin saco otro cigarro y lo encendió, agradeció infinitamente a la naturaleza o a Dios por crear el tabaco, por tranquilizarlo incluso en estos momentos solo aspirando su humo.

“Da igual que le confiese mi pecado a miles de sacerdotes e incluso el papa, el único perdón que podría curar mi dolor es el de ella, Zakharova, pero no puedo hacerlo. Lo debería haber hecho antes, mucho tiempo atrás, pero ahora no me puedo arriesgar a hacerle daño a Katina ¿Qué pasaría si Katina tiene que vivir el resto de su vida con padres separados o incluso en pelea constante resintiéndose entre ellos? No; no lo voy a hacer, no puedo hacerle daño.”

“¿Por qué todos los días pienso en lo mismo? Ya llegué a la misma conclusión mil y una veces, pero eso no cambia mis acciones, no cambia mi culpa, lo que hice ya lo hice y no puedo hacer nada al respecto, solo puedo mirar para el futuro y disfrutar lo que me queda. Pero entonces ¿Por qué me castigo así? ¿Por qué no puedo callarme si ya conozco racionalmente tan bien esta verdad?” La línea en este pensamiento en todas las mañanas concluía y el tren paraba en su estación dejando a Dyogtin en su trabajo y hoy no iba a ser menos. El tren se detuvo y Dyogtin se levantó y fue caminando hasta el campo de trabajo forzado. Por suerte, él no tomaba parte en el trabajo forzado, él era el oficial encargado de mantenerlo en pie, de que se trabaje lo que se requiera y tener los recursos suficientes para el trabajo.

Empezó su jornada laboral y continuo como cualquier otra, sin nada en especial. A pesar de sus quejas temporales, Dyogtin disfrutaba el trabajo que hacía ahí. La rutina a pesar de que a veces te puede ahogar, también es la más estable forma de felicidad. Dyogtin apreciaba la labor calmada como el que realizaba como oficial, al ver aquellos trabajadores forzados que estaban bajo su responsabilidad agradecía la situación en la que estaba. Hoy estaba especialmente contento porque era el día que iba a recibir su sueldo y desde hace un tiempo estaba pensando en regalarle un juguete a su hija.

– ¿Te acordas de que la semana pasada un trabajador intento escapar? – Le dijo un superior Carl Honigmann alrededor de la media hora de que la jornada laborar de Dyogtin Artemovich termine.

– Si, me acuerdo –

– Ese trabajador está organizando revueltas y su rendimiento está decayendo, la economía no nos permite mantener a gente así en el campo de trabajo –

– Comprendo –

Dyogtin Artemovich acoto las ordenes de su superior. Se acercó al ex aristócrata y le ordeno que se ponga contra el muro, siguió sus órdenes con el mayor miedo que había sentido en su vida, incluso mayor al día en el que casi escapa del campo de trabajo forzado. Inmediatamente de que su víctima este en el muro, Dyogtin le disparo en la cabeza. Ni siquiera le dejo tiempo a perdonar todos sus pecados a Dios antes de morir o a recordar con nostalgia todos los momentos de su vida y ya se encontraba en el suelo muerto. Una vez esa transacción termino, Dyogtin le aviso a otros empleados que limpien todo el desastre que se encontraba en el sector c en el segundo pasillo, no era su responsabilidad porque su jornada ya había terminado. Dyogtin Artemovich fue a cobrar el sueldo que se merecía después de un mes de trabajo, se fue a su casa de la misma forma en la que vino y logro sentarse en el mismo asiento en el que había venido. Se entretuvo todo el viaje pensando en cual juguete le iba a regalar a su hija con su sueldo.

El siguiente día fue igual de parecido al anterior al igual que los mil días que le precedieron y los mil que le anteceden.

domingo, 5 de junio de 2022

El viento golpeando las olas

El viento golpeando las olas 


- Tu crimen me ha mantenido en vela por mucho tiempo debo decir

- Debe sentirse patético el que su resolución no haya sido ejecutada por ustedes, sino por mis propias manos

- Algo, aunque ahora esos sentimientos me resultan indiferentes

- ¿Muy eufórico de haberme atrapado?

- Algo. Dime ¿Por qué te entregaste?

- Por lo mismo por lo que cometí los crímenes en primer lugar.

- ¿Y por qué los cometiste?

- ¿Tu investigación no te llevo a ningún lado?

- Los crímenes parecían meramente aleatorios, con evidencia circunstancial conectándolos a todos. La única teoría que sostengo es que sea el producto de un psicópata, cuyos motivos desconozco, si es un despiadado que busca llegar a su límite o si es un tonto que cree que Dios le habla por los cielos, lo ignoro.

- ¿Lo voy a tener que resolver por vos de vuelta?

- Eso parece. Responde ¿Por qué lo hiciste?

- ¿Usted cree en el destino?

- Ni en mil años.

- ¿Por qué?

- Uno es el que forja su propio futuro, la excusa del destino solo les sirve a los débiles de alma que fracasaron por su propia incompetencia o en todo caso a los ciegos que no se percatan del esfuerzo que ellos mismos dieron.

- No entiende el lugar que la naturaleza le ha asignado.

- La naturaleza no me asigno nada.

- Lo hizo, pero de una forma sutil que a usted nunca se le paso por la cabeza, demasiado obsesionado consigo mismo.

- La naturaleza no me ayudo a terminar la facultad o me mantuvo determinado después de todos estos años.

 - No, pero lo puso en la situación ideal para que esa posibilidad se concretara en la realidad.

- ¿Debería ponerte entonces en la lista de locos que creen que Dios les habla?

- Présteme atención por unos minutos detective, eso es lo único que le pido.

- Te escucho.

- ¿Conoces, usted, los ciclos de la naturaleza? Todos enormemente complejos, con cientos de moléculas, e incluso organismos, todos funcionando por separado, en su propia meta personal, en conjunción trabajando para un fin en común, fin que cada entidad individual en el proceso desconoce, pero que, sin embargo, cooperan perfectamente para alcanzarlo.

- ¿Cree que no tenemos agencia en ese proceso entonces?

- Claro que no, en el proceso cada entidad tiene su propia agencia, pero esa agencia esta alineada para llegar a un fin que la voluntad de cada uno de ellos desconoce, o como mucho solamente alcanza a un esbozo del mismo.

- ¿Y que pasaría si mañana me despierto y con mi propia voluntad renegó del trabajo que la naturaleza me asigno?

- Podría tal vez, alguna acción individual que deje expuesto el sistema por un tiempo, pero dime detective ¿Por cuánto cree que su rebeldía podría sostenerse?

- Por cuanto quisiera.

- Comete un gran error ustedes entonces. Escúcheme; cada sistema tiene sus propias entidades, cada sistema contiene sus propios procesos. Su acción individual en efecto, lograría ir frente a un enorme sistema en el cual se lo contiene, pero una vez se haya expulsado de esta estructura, la naturaleza le encontrara otra, fungirá como otro elemento más en un nuevo sistema, o incluso como un nuevo elemento en el sistema que abandono. No hay escape de la naturaleza, porque el hombre simplemente viviendo, su existencia ya esta atrapada en un sistema que no entiende ni podría entender.

- No existen los sistemas de los que habla, lo único con lo que la realidad se identifica es con lo individual, el resto de estructuras que nosotros veamos solo son producto de nosotros mismos, agrupando injustamente elementos que, en la realidad, existen por si mismos y separados de la estructura impuesta. Solo los propios elementos individuales actúan, ni Dios ni la naturaleza ni supuestos sistemas pueden hacer presencia en esta existencia terrenal, aquello pertenece únicamente a la inteligencia humana, que ordena artificialmente el caos.

 - ¿Sabe lo complejo que es su cuerpo por el cual comunica tales estupideces? ¿Sabe lo complejo que es cada realidad tan inocua que damos por sentados? Tal vez su teoría funcione en papel, pero no puede mantenerse tan felizmente en esa creencia después de observar la complejidad de todo lo que nos rodea.

- Lo repito, todo puede explicarse como suma de sus elementos.

- Lo dudo.

- Sigamos entonces; ¿Cómo la complejidad del mundo le empujo a cometer asesinatos?

-  Curiosamente no lo hizo.

- ¿Qué?

- Todo lo que le dije solo era una mera excusa a posteriori para poder ayudarme a cometer los crímenes que sabía que debía cometer.

- ¿Por qué, entonces, lo cometiste?

- ¿Qué cree usted que es la felicidad?

- Ya me estas cansando, deja de dar vueltas y explique su punto.

- No veo la prisa. No se que tan satisfecho está usted con su trabajo, pero yo supongo que, como cualquier otra persona medianamente inteligente, millones de dudas y preguntas se disparan sobre la decisión que tomo. Es normal, de todas formas, interrogarse a si mismo con una cuestión tan relevante para la vida de uno, y sin embargo ¿No parece que uno nunca es capaz de llegar a la respuesta correcta?

- Lo sigo.

- Acá es donde me di cuenta del problema fundamental de la elección, la elección de por sí es un error, porque una al ser interrogada con ella esta presuponiendo algo que es fundamentalmente falso, la existencia de la respuesta correcta.

- ¿A dónde le llevó eso? ¿A la completa inactividad?

- No, señor, al contrario, como ya es evidente. Mi búsqueda no es al rechazo de la vida, sino al saber disfrutarla. Pero la elección era una piedra en mi camino, toda decisión acarrea millones de dudas y preguntas, que, sin embargo, caen en un error. Ninguna respuesta es la correcta si una vez tomada, la cuestionas ad infinitum, y sin embargo cualquiera de ellas la es si sabes como vivirla. Lamentablemente, yo era incapaz de hacerlo, sea cual sea la decisión que tomase, me obsesionaban las posibilidades que no podía vivir, me hacía sentir culpa, miedo, remordimiento, y en el peor de los casos, me volvía a la completa inacción, y acá me rendí de decidir por mi mismo, deje mi destino en mis manos a un sistema mas grande que me librase de las decisiones y me permita vivir cualquiera que sea el resultado.

- Que patético hombre usted, tan miedoso de elegir que se resignó completamente a intentarlo.

- Todavía no escucha la mejor parte, detective. Primero fue tan simple como una moneda, preguntaba algo y tiraba una moneda, la cara en la que caía determinaba si lo hacía o no; sin embargo, eventualmente cambié ese método, la moneda requería una pregunta, pero eso me devolvía a mi posición original, me volvía responsable de lo que iba a preguntar. Tuve que resolver en crear un mejor método. Con el tiempo me volví un experto en traducir la naturaleza; era capaz de entender al viento y a las nubes, y determinaba cada paso de mi vida en eso. Obviamente la traducción era meramente arbitraria, pero era en esencia, un filtro, un remedio necesario para el caos.

- Me imagino entonces que este método le llevo a los asesinatos.

-En efecto.

- ¿Se siente satisfecho entonces con la vida que la naturaleza le sirvió? El infierno al que llevaste a tus víctimas y a vos mismo.

- Todavía no me entendes. Curiosamente la primera vez que recibí la orden del cielo de asesinar, vacile. Genuinamente no tenía idea que hacer, pero sabía en el fondo de mi corazón que debía obedecer. Si hubiera traicionado mis principios, todo el sistema se caería; si lo hice una vez ¿Por qué no una segunda? ¿Y por que no una tercera? Tendría carta blanca para no acatar cualquier orden que me disguste, y para ese punto las ordenes de la naturaleza no tendrían valor para mí. Efectivamente volvería a empezar, volvería al caos. Pero me mantuve fuerte e hice lo que sabía que debía hacer, y eso solo me llevo a la paz.

- Que caso tan singular es. Nunca había presenciado algo así en mis 15 años de oficio. El resto de asesinos se encuentra en su mente una justificación, por más equivocada que este, de lo que cometieron, y, sin embargo, vos no tenes justificación alguna, tenes una no justificación, tu actuar es accidental, es un medio y un fin en sí mismo.

- Me satisface que me encuentre curioso.

- Después de todas esas palabras ¿Cree verdaderamente lo que dice? ¿No siente culpa por todas las victimas que dejo a su paso?

- ¿Usted siente culpa por el cómo el viento golpea las olas? - El detective resolvió una tristeza oculta en esas palabras. El, que hasta ese momento lo despreciaba, sintió pena por él.


domingo, 29 de mayo de 2022

Cuento n°1

 

Cuento n°1

(trigger warning: pensamientos suicidas)



"Yo me he vuelto la muerte. El destructor de los mundos."

Estoy a días de terminar el proyecto más grande de mi vida. Después de varios meses de trabajo duro (que me quitaron preciadas horas de sueño), y enormes dudas, finalmente puedo decir con bastante seguridad que mi trabajo va a dar frutos en un par de días y sin ninguna contingencia que la pueda parar. Mi gran obra maestra, por la cual puse todo mi ser, es la muerte de cada humano en la tierra.

Escucharon bien, mi gran objetivo no es más que la destrucción de la humanidad, el asesinato de esa especie que juro ser inmortal, el homicidio de todo ser inteligente. No porque odie a los humanos, sino como resultado del gran amor que le tengo a cada uno de ellos. Muchos de los lectores de esto se verán sorprendidos de cómo puedo hacer algo tan inmoral a hombres que afirmo amar con fervor. Lo cierto es que la muerte no es algo moralmente incorrecto desde ningún punto de vista racional; ni siquiera es algo que debería asustarnos, ya Platón argumentaba esto dentro de sus muchos diálogos personificado bajo el nombre de Sócrates que la muerte no era algo a lo que temer, sin embargo, esta evidente verdad ya defendida por el primer filosofo es algo que se nos escapa. La humanidad es irracional con la muerte, y a pesar de que el tiempo ha dado como fruto a humanos más inteligentes y racionales que supieron vencer algunos de sus miedos programados en el ADN, el miedo a la muerte sigue ahí, acechándonos sin ser cuestionado por nadie.

Un lector podría argumentar que mi empresa es malvada en el momento que va en contra del deseo de cada humano al que planeo matar, sin embargo, hay que diferenciar miedos racionales e irracionales. Cuando un niño no quiere vacunarse o tomar una medicina, no vemos su miedo como algo legítimo, al contrario, lo minimizamos ¿Y por qué no deberíamos hacerlo? El miedo del niño es irracional, el beneficio de los efectos de la medicina supera por mucho a cualquiera de sus complicaciones. Que son o un leve dolor en el hombro en el caso de la vacuna, o un mal sabor de boca por unos segundos en el caso de la medicina. Acá es donde el paralelismo termina; lo que hace la muerte tan atractiva para mi es que no implica ningún sufrimiento, la medicina o la vacuna pueden causar su sufrimiento agregado y puede incluso que el niño se arrepienta de su decisión. La muerte, si pensamos en una muerte de consciencia que el materialismo (cuya teoría es la más aceptada dentro del ámbito científico) plantea evita esos problemas; es imposible sufrir porque no hay un sujeto que pueda sentir algo. Es la negación de todo sentimiento ya sea positivo o negativo, un descanso eterno en el cual se superó las banalidades de la vida; si ese es el caso pregunto ¿Qué supuesto daño produce la muerte que la hace tan terrible? ¿Por qué un asesino debería disculparse si su actuar no afecto de ninguna manera a su supuesta víctima?

Así mismo, si la muerte no es indeseable tampoco es inmoral. Todas las acciones que podemos ver como inmorales son en relación a empatía que creamos con el sujeto, torturar, por ejemplo, es malo porque la persona sufre y así con cada actividad inmoral (otras supuestas inmoralidades que no se basan en la empatía fueron rechazadas con el tiempo ej. Homosexualidad). Sin embargo, la muerte salta esos esquemas porque solo los vivos pueden sufrir. Si yo te mato sin que te des cuenta no vas a padecer la muerte, al igual que un niño que su madre vacuna sin que él se dé cuenta para que vea que no había nada por lo que temer.

Otra particularidad (que me parece hermosa) de la muerte es que el deseo de vivir desaparece, por tanto, cualquier argumento que podamos buscar para rechazar la muerte y aferrarnos a la vida es disipado una vez que se entra en el estado, son solo potenciales, productos de gente viva especulando la muerte, pero ningún muerto permanece con aquellas dudas. Una persona que quiere vivir toda su vida para terminar una actividad o por una obligación autoimpuesta, se va a olvidar de esos sentimientos una vez que esté muerto. Cuando se llega ahí ¿Qué queda por recriminar al asesino? En definitiva, la muerte es un proceso sin sufrimiento e inevitable, que incluso aunque fuera un proceso horrible lo único que se provocaría el asesinato es adelantarlo un par de años que se disiparan comparado con la eternidad de la vida después de la muerte. Aun si no mato a aquellos hombres que les aterre la muerte, ella les va a llegar inevitablemente sin nada que puedan hacer; acuérdate de que polvo eres y que al polvo volverás. Si logras salvarte de mí, vas a morir de un accidente de tráfico, o de una enfermedad mortal, o de cualquier otro asesino con motivos egoístas.

Este nuevo estado a mí me parece por mucho superior al estado de la humanidad actual, y es que cada humano que conocí desde que nací hasta que escribo estas palabras sufre inmensamente en el interior. Y este sufrimiento es una consecuencia directa de la vida, es un hecho innegable e inherente para cualquier ser humano. Una persona podría decidir buscar algo que le hace feliz, perseguir el arte, el amor, o cualquier otra cosa que vea como algo que puede ayudarlo a salir del enorme sufrimiento en el que todos los encontramos, sin embargo, tal empresa es inútil, cualquier cosa que nos puede hacer temporalmente feliz se normaliza dentro de nosotros. Después del descubrimiento inicial de eso, lo que nos hizo feliz lo vemos como algo normal y en vez de ser una fuente de felicidad, se vuelve otro aspecto de nuestras vidas tan banal como cualquier otro. Queridos lectores; ¿Nunca les paso querer hacer una actividad que veían como anormal pero una vez realizada se dieron cuenta que no tiene nada de especial? Eso es porque tendemos a imaginar nuestro futuro yo en el lente de un tercero, como nos va a ver en el escenario y pensar de nosotros, sin embargo, una vez que lo hacemos, nos obliga a experimentarlo por nosotros mismos, lo que nos fuerza a darnos cuenta que la actividad no nos cambió fundamentalmente, experimentamos las mismas cosas si lo hacemos o no, lo fundamental de nosotros mismos no sufre ningún cambio. Cientos de personas queriendo ser artistas famosos y aun así todos los artistas sufrieron y sufrirán por su vida, al final la búsqueda de algo material no puede atravesar el sufrimiento y muchas veces lo termina amplificando. Kurt Cobain se suicidó por no ser capaz de disfrutar su fama, sin darse cuenta que eso es algo que cualquier famoso va a sentir eventualmente. Lector, ahora quiero que lea mi pregunta y responda honestamente ¿El sufrimiento que vive merece la pena? La mayoría de días son rutinarios, son días que no vamos a recordar porque no hay nada especial por lo que recordarlos. Y, aun así, nos sacrificamos mucho más que cualquier mártir para vivir vidas llenas de días que no nos importan.

Estas dos fueron las verdades fundamentales que llegue y que me hicieron matar la humanidad, 1) Todo humano sufre inmensamente. 2) Ese sufrimiento no merece la pena. Ahí solo tenemos la diagnosis, la solución se resuelve con la tercera premisa 3) El asesinato no es inmoral, sino que es una forma legítima de parar el sufrimiento, luego, 4) si toda la humanidad sufre, no solo que es lógica matarla, sino que es una obligación moral (MI obligación moral). De la misma forma que lo seria de cualquier otra persona que este en el poder de salvar a millones de humanos.

Después de llegar a esas verdades podría haberme suicidado, de hecho, ese era el plan original. Sin embargo, distintas filosofías me inspiraron en querer ayudar a toda la humanidad. Las premisas fundamentales de las filosofías antiguas en donde el ayudar al prójimo era el último fin al que se podía aspirar y la bondad inherente de la muerte de la humanidad me impulsaron a crear este último gran proyecto.

Hay varios argumentos los cuales me hacen dudar sobre la bondad de mis acciones y que no puedo eliminar tan fácil como otros argumentos. Uno de ellos es que la visión atea materialista del mundo este equivocada, y que otros modelos de la vida después de la muerte estén correctos. Por ejemplo, el más común es el dualismo cielo-infierno que existe dentro del cristianismo. Lo cierto es que no tengo razones suficientes para descartar este modelo, y si fuera correcto el resultado de mi empresa va a ser radicalmente diferente. Y, aun así, este modelo no significaría que mi actuar este equivocado per se, es decir, suponiendo existe cielo e infierno se encontrara una cantidad de gente que sea feliz dentro del cielo, y otros que sean infelices dentro del infierno, eso seguiría siendo una mejora al estado actual del sufrimiento. Otros modelos tampoco no convierten mi proyecto inmoral o ni siquiera inútil, si la vida después de la muerte es indeseable, voy a salvar a toda la gente que hubiera nacido si no fuera por el actuar del virus, que de nacer hubieran estado condenados a una eternidad de sufrimiento después de su inevitable muerte. Si al contrario es algo deseable, estoy salvando a los millones de personas que viven en la tierra dentro de vidas infelices a un lugar mejor. Sin embargo, no es eso lo que me inquieta. Si la dualidad infierno-cielo existe lo más seguro es que después de acabar con mis intenciones estaría condenado al sufrimiento eterno, pese a esto, acepto esa condena con honor. Al contrario, intentar evadir mi obligación moral por mi propio sufrimiento seria la cosa más inmoral que podría hacer en una situación así. Y dentro del infierno seré feliz al saber que logre salvar la humanidad o por lo menos lo intente, así tenga que pasar una infinidad de tiempo en los lagos de lava, no son comparados a mi regalo a millones de personas.

El segundo argumento que me trae dudas es mucho más difícil de atravesar y no pude parar de pensar en el desde que comencé el proyecto. Antes de este párrafo trate la muerte la humanidad como un experimento mental sin hablar de sus implicaciones reales. No tengo el poder de matar a cada humano en un chasquido de dedos o con presionar un botón, lamentablemente nadie lo tiene (y si alguien lo tuviera, una aferración irracional a la vida le impediría actuar sobre el). El proceso por el cual pretendo matar a la humanidad será mucho menos eficaz. Cree un virus sin síntomas que puede matar gente de forma silenciosa sin implica sufrimiento alguno, esta es la mejor forma que tengo para matar a la humanidad y, sin embargo, está lejos de ideal. La muerte por virus va a causar miedo y perdida de seres queridos a millones de personas, lo que es un evento trágico que es inevitable si quiero conseguir lo que deseo. Cada noche el dolor potencial de millones de almas me tortura y esas almas casi me hacen acabar el proyecto en más de una ocasión. Pienso en cientos de niños perdiendo a sus madres, u hombres con grandes pretensiones siendo arruinadas por un virus sin ningún poder para pararlo. Se cual es el dolor es lo que voy a producir de forma voluntaria a cada humano en la tierra; sin embargo, lo más egoísta que podría hacer es dejar que mis sentimientos de culpa me evadan de mi responsabilidad. Igual que la eternidad en el infierno, acepto y contengo el dolor de cada humano del mundo para poder llevarlos a algo mucho más hermoso de lo que se pueden imaginar. Incluso si fuera posible sin pensarlo dejaría que cada dolor individual que he producido se proyecte en mi persona si eso supone librar a todos esos hombres que siguen teniéndole miedo a la muerte. Todo este sufrimiento individual es una pequeñes comparado al que voy a evitar y no voy a dejar que sentimientos irracionales como la culpa me afecten. Esta conclusión llegaba cada noche en la cual me torturaba a mí mismo y es lo único que me permitió mantenerme en pie y terminar el proyecto.

Una pregunta se mantiene en pie y voy a resolver en este manuscrito ¿El virus mata solo a los humanos o a otras especies también? El tema resultara ridículo a algunos, pero no es algo que debería evitar tratar porque es una duda legitima. A pesar de que no he encontrado humanos felices, lo cierto es que no puedo decir lo mismo de los animales porque no puedo saber que sienten. El mundo interior de las aves es algo que ignoro y no presumo saber; por eso mismo he decidido pecar de confiado y no liberar a esos animales. Ciertas teorías pueden llegar a la conclusión de que el sufrimiento humano no es resultado de la vida sino de la tecnología, como pensaba Ted Kaczynski. Puede que nos arruinamos a nosotros mismos buscando un progreso que nos hizo miserables. Sin embargo; esta posible explicación al sufrimiento humano no resuelve nada. Una persona podría criticarme por matar a la humanidad en vez de buscar otras soluciones como la destrucción de la tecnología implicando que es malvado que impida otras soluciones y no las busque antes de llegar a la solución definitiva. Sin embargo, este tema no me preocupa, en primer lugar, la destrucción de la tecnología es imposible, mucho más imposible que la muerte de la humanidad. Pero, aunque estuviera en mis posibilidades, eso no cambia la moralidad de mis acciones. Hay 2 formas de ayudar a un prisionero, uno es mejorar su vida dentro de la cárcel, y la otra es liberarlo. Ninguna de las 2 respuestas está equivocada, pero que exista la posibilidad de una no cambia que la otra también sea una solución. No me conciernen las soluciones potenciales, me concierne la realidad y la realidad es que la humanidad sufre y liberarla es una virtud.

Volviendo a la cuestión de los animales, si los animales son realmente felices entonces mi actuar se vuelve incluso más bondadoso una vez que nos quitamos la diferencia arbitraria entre humano y no humano. Significa que estoy parando el sufrimiento de aquellos que nos encontramos miserables, y a su vez permitiendo la libertad a aquellos que son capaces de encontrar la felicidad. Lo único que me aterra es que cualquiera de estas especies obtenga inteligencia y vuelva al estado actual humano. Rezo cada día por que ninguna especie después de la destrucción de la humanidad enfrente a Dios y busque atravesar la naturaleza para intentar entenderla, condenándose eternamente a una vida de sufrimiento.

En la historia ha habido cientos de personas que han idealizado sobre un futuro en la humanidad en donde podamos conquistar las estrellas; donde el progreso de la humanidad nos haya vuelto dioses. Todas esas fantasías están a punto de desaparecer, pero en cambio de eso, creare un futuro mucho más hermoso.

Una vez el virus sea desatado me voy a quedar el tiempo que haga falta viendo a la humanidad desaparecer en la oscuridad para evitar cualquier contingencia; una vez que este seguro que la única alma que queda soy yo, me voy a suicidar como el ultimo hombre en la tierra. Mientras tanto, voy a ver los horrores que he desatado e inevitablemente me arrepentiré de lo que he hecho. Pero en ese momento no va importar, porque no habrá nadie que pueda hacer nada para parar el Covid 19.

Pura Suerte

Pura suerte Julián tomó la moneda. Una multitud alrededor observaba atentamente. La puso entre sus dedos. Se escuchaban murmullos. Julián ti...